Siempre queda aire. Esta es la primera regla de supervivencia. Cuando te ahogas y sientes que los pulmones consumen el aire dejando paso al agua, debes tener en mente que siempre queda un poco de aire.Siempre.
Cuando ves que no puedes más, que tus fuerzas aflojan y la única solución es resignarse y dejar de luchar para hundirte en las profundidades del mar, una luz en tu mente debe abrirse paso en la oscuridad de las profundidades.
Siempre queda una burbuja de aire con la que coger fuerzas para nadar a la superficie. Este esfuerzo es duro, pero será recompensado con la satisfación de sacar la cabeza del agua y coger una gran bocanada de aire mientras los reflejos del sol en tu cara te sacan una sonrisa.
En tu día a día, los problemas te ahogan y al final te resignas. Dejas de luchar y poco a poco te vas hundiendo y ahogandote en ellos. Pero recuerda, siempre queda aire. Esta burbuja de aire puede tener varias formas, desde pequeños detalles que te ilusionan hasta forma de personas como amigos, pareja o la familia. Estos impulsos de aire te dan fuerzas y te ayudan a luchar para salir de las profundidades en las que te has hundido. Este camino es largo y dificil, pero se ve recompensado cuando dejas todo atrás y te da el sol en la cara.
Después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol.
http://www.youtube.com/watch?v=mqqLoUcLX5I
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